lunes, 13 de agosto de 2018

TAYLOR – FAYOL – ELTON MAYO


La administración es la fragmentación, el análisis, la secuencia, la aplicación específica, el aspecto cerebral izquierdo, ligado al tiempo, del autogobierno efectivo.
Stephen Covey

Enfoque Científico de la Administración Taylor

Frederick Winslow Taylor (1856–1915)

     Ingeniero estadounidense, hizo sus estudios en Europa y se desempeñó en   la industria metalúrgica, donde  realizó  gran  parte  de  sus  investigaciones.   En  1878  ingresó  en  la Midvale Steel Company y en 1884 ascendió al puesto de jefe de diseño de modelos, donde realizó importantísimos estudios, base de sus teorías.
Taylor fue muy influido por H. Robinson Towne, a quien reconoció por sus aportaciones a su trabajo, aunque criticó sus sistemas de pago. En 1900, ante la American Society of Mechanical Engineers, presentó los estudios realizados en la Midvale Steel Co.

Como consecuencia de su observación de los procesos productivos en la Midvale Steel, Taylor llegó a las siguientes conclusiones:

·       No existía ningún sistema efectivo de trabajo.
·       No había incentivos económicos para que los obreros mejoraran su trabajo.
·       Las decisiones eran tomadas militar y empíricamente, más que por conocimiento científico.
·       Los trabajadores eran incorporados a su labor sin tomar en cuenta sus habilidades y aptitudes.

Trató de desarrollar métodos para organizar el trabajo tomando en cuenta los materiales, las herramientas y las habilidades personales. Así mismo, inventó diversas máquinas, entre las cuales se destaca la fresadora para cortar metales.
Resumiendo las aportaciones de Taylor, podemos decir que elaboró un método para estudiar los tiempos y movimientos del trabajo, base de sus principios de dirección operativa. 

 Tiempos y movimientos en el trabajo 
 Estos estudios consistieron en analizar escrupulosamente el tiempo que toma, o debería tomar, una máquina o un trabajador para efectuar un proceso dado.
Taylor dividió cada tarea, trabajo y proceso en sus elementos más importantes, con la ayuda de un reloj cronómetro y obtuvo métodos ideales de trabajo, basándose en el perfeccionamiento de los mejores elementos del proceso de trabajo de los distintos obreros. Buscaba suprimir los movimientos equivocados, lentos e inútiles. Para lograr su propósito observó a los mejores obreros. Así lo relata en su obra 

“Principios de administración científica”: 
 Nuestro primer paso fue la selección científica del obrero. Al tratar con los obreros bajo este tipo de Administración, es una regla inflexible la de hablar y tratar con uno solo por vez, puesto que cada obrero tiene sus capacidades y restricciones especiales (…) no estamos tratando con obreros en masa, sino que tratamos de llevarlos individualmente a su mas alto rendimiento y prosperidad”.


Principios de dirección de operaciones
Selección científica y preparación del operarioa cada trabajador se le debe asignar la tarea más elevada que él pueda desarrollar, de acuerdo con sus aptitudes. Taylor subrayó la importancia de la selección y preparación de los obreros: a cada cual había que encargarle el trabajo que mejor pudiera desempeñar, de acuerdo con su habilidad inicial y su potencial de aprendizaje. 

Establecimiento de cuotas de producción: cada trabajador debe producir en su proceso cuando menos cierto volumen, nunca inferior a la cuota establecida para ese proceso particular.

Proporcionar incentivos salariales: se deben asignar tarifas de remuneración por unidad producida al trabajador que alcanza las cuotas de producción; al que las excede, debe dársele una mayor remuneración. 

Planificación centralizadahay que procurar una distribución equilibrada entre la responsabilidad de los trabajadores y la dirección, dejando el trabajo operativo a los obreros y la planificación del trabajo a la dirección.

Este último concepto ha sido severamente criticado, debido a que consideró al hombre como un apéndice de la máquina y menospreció la creatividad del obrero, basándose en su baja preparación escolar y sus malos hábitos de trabajo.
Por la importancia que le dio a la planificación, Taylor sostuvo que ésta debería separarse de la operación y constituirse en una unidad independiente, bajo la responsabilidad de técnicos altamente calificados con grados en ingeniería, los cuales deberían diseñar y seleccionar las máquinas y herramientas, fijar las cuotas de producción, los tiempos y movimientos, así como los flujos de las operaciones, todo ello, sin la intervención de los obreros.

Integración del obrero al proceso: no obstante que Taylor sostiene que la planificación es atribución de la alta dirección, y que debe llevarse a cabo solo por ingenieros altamente capacitados para calcular con precisión matemática las dimensiones y requisitos que debe tener el producto o subproducto del proceso, señala que si no se logra la colaboración de los obreros, los productos de cada proceso no alcanzarán la calidad adecuada.
Por ello, rectifica diciendo que su principio de planificación centralizada debe tomar en cuenta la visión del operario.

Supervisión líneo – funcional de la producción: Taylor señaló que las funciones del supervisor deberían desconcentrarse, dividirse por áreas y ser ejecutadas por los encargados de puestos que él sugirió, tales como:

- Inspector
- Medidor de tiempos
- Medidor de rapidez
- Subjefe de tramo de producción o proceso
- Escribiente de circulación

Críticas al enfoque científico:
Con el paso del tiempo, los efectos de su sistema fueron, en ocasiones, totalmente negativos y propiciaron diversas reacciones de los sindicatos.

Históricamente, como escuela, el taylorismo da respuesta a las necesidades de los productores que tienen problemas organizacionales y que no los logran controlar. Además, es un instrumento apto para explotar al trabajador. Por ello, la Federación Americana del Trabajo lo denominó “un esquema diabólico para reducir a los hombres a la condición de máquinas”. Se le critica el hecho de haber separado al obrero del trabajo creativo y haberlo relegado al papel de apéndice de la máquina. Se podría decir que el sistema de Taylor no es malo en sí mismo, aunque encierra algunas contradicciones. Taylor es producto de los valores de su época y de los problemas de su medio.

Enfoque Clásico de la Administración Henry Fayol
Henry Fayol (1841–1925) 

Nació en 1841 en el seno de una familia francesa de la clase media. Asistió al Liceo de Lyon de 1856 a 1858 y, de 1858 a 1860, a la Escuela de Minas de San Esteban. En 1860 fue nombrado ingeniero en las Minas de la Commentru, y en 1872 administrador general del Grupo de Minas de Commentry, Montirco y Berry. 
En 1888 fue designado director general de la compañía Commentry – fourchambault. Su éxito fue tal que logró adquirir para esta compañía las minas de Bressac, las de Decazeville, así como las de Joudreville, en los campos carboníferos del este de Francia. En 1918 se retiró como jefe ejecutivo de la Commentry, pero siguió siendo su director. 
Fue galardonado con el premio Delessé de la Academia de Ciencias, con la Medalla de Oro de la Sociedad de Estímulos para la Industria Nacional y con las medallas de Oro y la de Honor de la Sociedad de la Industrial Minera. 

 Universalidad de la teoría administrativa
 Fayol señala que la Administración es una actividad común a todas las organizaciones humanas, y aplicable a toda la actividad de grupos, ya sea ‘el hogar’, “los negocios” o “el gobierno” y que, por lo mismo, es “universal”. 

El proceso administrativo 
Henry Fayol sostuvo que la organización es una entidad abstracta dirigida por un sistema racional de la autoridad, que justifica su existencia a través del logro de sus objetivos. 
Añadió que si la organización desea obtener objetivos administrativos, debe coordinar los recursos con que cuenta, por lo cual el administrador está obligado a prever, organizar, mandar, coordinar y controlar. Veamos cómo concibe y explica Fayol cada una de las cinco fases del proceso administrativo:
Previsión. Fayol entiende la previsión como el acto de examinar el futuro. La describe en términos de fijar objetivos, tomar decisiones y establecer planes de acción. 
Organización. La etapa de organización consiste en formular una estructura (normas más o menos sólidas de una cosa) dual (material y humana) que conforme la entidad. 
Dirección-mando. La etapa del mando o de dirección es la que hace funcionar los planes y la organización. Señala que el administrador que manda debe: 
a.    Tener un conocimiento completo de su personal.
b.    Eliminar lo inoperante. 
c.    Estar bien informado sobre los acuerdos que obligan al negocio y a sus empleados. 
d.    Dar un buen ejemplo. 
e.    Realizar auditorías periódicas de la organización y usar diagramas representativos para estudiarlos.
f.     Unir a los asistentes del jefe, a través de conferencias, para definir unidades de dirección y fijar objetivos. 
  
Coordinación. La etapa de la coordinación consiste en reunir toda la información, en busca de cohesión y unificación. 
Control. En esta etapa se debe verificar el resultado con el plan original. A partir de ese análisis se puede replantear la gestión administrativa. 
Los principios administrativos generales Fayol estableció 14 principios generales de administración y aclaró que los principios administrativos no son rígidos, ya que, en general, en estos asuntos no hay nada absoluto. Es preciso considerar casuísticamente las situaciones concretas para decidir dónde y cómo aplicar los principios generales. 

Dice en forma textual: 
Además, los principios son flexibles y susceptibles de adaptarse a todas las necesidades. La cuestión consiste en servirse de ellos; es éste un arte difícil que exige inteligencia, experiencia, decisión y mística”. 
Al referirse a cada uno de los principios de la administración, Fayol los explicó de la siguiente forma: 

División del trabajo. 
Consiste en la especialización de las tareas. El trabajo debe organizarse de tal forma que permita esa especialización, para Producir más y mejor con el mismo esfuerzo”. Señala que la división del trabajo corresponde al orden natural. 

Autoridad y responsabilidad. 
Fayol da mucha importancia a este principio, y dice que “No se concibe la autoridad sin la responsabilidad” y que “la responsabilidad es un corolario de la autoridad, su consecuencia natural, su contrapeso indispensable”. Define a la autoridad como “el derecho de mandar y el poder de hacerse obedecer”. 

Disciplina. 
Fayol, desde este principio, predica la obediencia, la asiduidad, la actividad, la presencia de signos exteriores de respeto conforme a las convenciones establecidas entre la empresa y sus agentes. 

Unidad de mando. 
De todos los principios, Fayol destaca éste como uno de los más importantes. El principio dice que un colaborador no debe recibir órdenes de más de un superior. En todas las asociaciones humanas, en la industria, en el comercio, en el ejército, en la familia, en el Estado, la “Dualidad de mando” es una fuente perpetua de conflictos, a veces, muy graves. 
Unidad de dirección. 
Fayol también consideró fundamental el principio de unidad de dirección y lo expresó así: 
Un solo Ser y un solo programa para el conjunto de operaciones que tiendan al mismo fin. Ésta es la condición necesaria de la unidad de acción, de la coordinación de las fuerzas, de la convergencia de los esfuerzos. Fayol recomienda no confundir unidad de dirección (un solo programa) con unidad de mando (un hombre no debe recibir órdenes sino de un jefe). 

Subordinación del interés individual al general. 
Con relación a este principio, Fayol dice que debe prevalecer el interés del grupo, de la organización, ante el interés personal, y anota: “Parecería que este concepto no debería ser recordado, pero la ignorancia, la ambición, el egoísmo, la pereza, las debilidades y todas las pasiones humanas tienden a hacer perder de vista el interés general en provecho del interés particular. Es ésta una lucha perpetua.” 

Remuneración al personal. 
Este principio, como lo redactó Fayol, parece no indicar nada nuevo, ya que, salvo en la esclavitud, siempre se ha tenido que pagar algo por el trabajo humano. Fayol quiso destacar que el salario debe ser “Justo y equitativo, en lo que sea posible”. 

Descentralización vs. Centralización. 
Fayol quiso decir que los jefes pueden delegar funciones en sus subordinados, en la medida en que sea posible, de acuerdo con la función, el subordinado y la carga de trabajo del supervisor y del inferior. Aclara más este punto cuando dice: 
"Si el valor del jefe, sus fuerzas, su inteligencia, su experiencia y la rapidez de sus concepciones le permiten extender mucho su acción personal, podrá llevar lejos la centralización y reducir a sus empleados al papel de simples agentes de ejecución. Si, por el contrario, conserva el privilegio de dar las directrices generales y prefiere recurrir más a la experiencia, al criterio o al consejo de sus colaboradores, puede efectuar una amplia descentralización.”

Jerarquía. 
En su principio de jerarquía, llamado también de la “Cadena de mando”, incluyó los niveles de comunicación y autoridad que deben respetarse para evitar conflictos e ineficiencias. Señaló que el abuso en esta materia puede, a su vez, provocar lentitud administrativa o burocratismo. 

El orden. 
Es conocida la fórmula: “Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”. En el orden social sería: “Un lugar para cada persona y cada persona en su lugar”. El orden es clasificar la información y realizar las actividades de un procedimiento en la secuencia preestablecida. 

La equidad.
En el principio de equidad, Fayol establece que todo superior debe ser justo. Explica que usa la palabra “Equidad” en lugar de “Justicia” para no establecer aquí relación con el orden legal y referirse más que nada
a la bondad como opuesta a la rigidez. Sin embargo, la justicia no es rígida. El juez debe tener la voluntad constante de ser equitativo. 

Estabilidad del personal. 
Fayol destaca la estabilidad del personal y la relaciona con el desarrollo que el empleado o miembro tiene en el aprendizaje y dominio de su trabajo. Luego sostiene que: 
“Si el agente es desplazado cuando apenas ha concluido el período de aprendizaje, antes de que éste termine, no habrá tenido tiempo de rendir un trabajo apreciable. Y si la misma situación se repite indefinidamente, la función nunca será desempeñada a satisfacción.” Esta orientación es muy importante y valiosa para las organizaciones donde la rotación de personal es muy frecuente.

La iniciativa. 
Fayol destaca la importancia que tiene la creatividad para el desarrollo de las organizaciones. Si las entidades no aprovechan la iniciativa de sus colaboradores, serán estáticas y de corta vida, porque serán
superadas por otras organizaciones. La iniciativa ha jugado un papel muy importante en el desarrollo de la humanidad 

Unión del personal. 
Fayol también aborda la importancia que tiene la unidad de personal para crear espíritu de grupo. En la actualidad, diversas investigaciones administrativas destacan la importancia creciente de la cohesión del personal. 

Importancia de la enseñanza de la administración 
Otra de las grandes aportaciones de Fayol fue demostrar que la Administración debía ser enseñada en escuelas primarias, secundarias y universitarias, ya que cita que el conocimiento general de la Administración
beneficiaría a todo el mundo. Esta recomendación debería ser tomada en cuenta, sobre todo, si consideramos que los pueblos subdesarrollados, son, en buena medida, subadministrados. Es importante enseñar al pueblo a organizarse y a producir más. 
Las áreas funcionales de las organizaciones Fayol detecta y describe seis diferentes funciones en las organizaciones industriales: 
a)    Técnica: la función de producir y mantener la planta. 
b)    Comercial: compra, venta e intercambio. 
c)    Financiera: búsqueda y uso óptimo del capital. 
d)    Contable: balance de operación, inventarios, costos. 
e)    De seguridad: protección de personas y propiedad. 
f)     Administrativa; proceso administrativo, o sea, planear, organizar, mandar, coordinar y controlar. 
g)    La función técnica o de producción debe planear, organizar, dirigir, coordinar, controlar y, además, dar seguridad. Fayol destacó como superior la función administrativa elevándola de nivel en relación con las otras, criterio que no es aceptado en la actualidad. Además, evitó señalar una función que atendiera todos los asuntos del personal como hoy se hace en todas las organizaciones. 

Perfil de cualidades de los administradores Fayol dice textualmente: “A cada grupo de operaciones o función esencial, corresponde una capacidad especial. Se distinguen la capacidad táctica, la capacidad comercial, la capacidad financiera y la capacidad administrativa”. Cada una de estas aptitudes reposa sobre un conjunto de cualidades y conocimientos que se pueden resumir así:
a)    Cualidades físicas: salud, vigor, habilidad. 
b)    Cualidades intelectuales: aptitudes para comprender y aprender, juicio, vigor y agilidad intelectuales. 
c)    Cualidades morales: energía, firmeza, valor para aceptar responsabilidades; iniciativa, sacrificio, tacto, dignidad.
d)    Cultura general: nociones diversas que no son exclusivamente del dominio de la función ejercida. 
e)    Conocimientos especiales: conciernen exclusivamente a la función, ya sea técnica, comercial, financiera, administrativa, etcétera 
f)     Experiencia: conocimiento personal que se deriva de la práctica de los negocios. Ese recuerdo de las lecciones extraídas, por uno mismo, de los hechos. 


Enfoque del Comportamiento Humano Mayo
Elton Mayo (1880-1949) 

Sicólogo australiano que emigró a los Estados Unidos, en donde se vinculó a la Escuela de Administración de la Universidad de Harvard. Pionero, junto con Fritz Roethlisberger, de la corriente de Relaciones Humanas a través del experimento de Hawthorne, donde se tiene la oportunidad de aplicar la técnica de la entrevista para determinar lo que piensan los trabajadores respecto de la organización.

Elton Mayo y el experimento de Hawthorne 
Los estudios de Hawthorne representan en la teoría administrativa una base fundamental de la corriente de las relaciones humanas, ya que fue la planta e la Westem Electric, ubicada en Liaxvthome, pequeña comunidad cercana de Chicago, la primera en permitir que se estudiara el comportamiento humano en la organización. Los estudios de Elton Mayo en Hawthorne se han dividido en tres fases: 


Primera. Etapa previa a Elton Mayo.
Segunda. Estudios de Elton Mayo en la Western Electric y nacimiento de la escuela de las relaciones humanas. 
Tercera. Escuelas posteriores a Mayo.
Inicio del experimento.

En 1924, la compañía Western Electric, bajo el patrocinio de la Fundación Rockefeller del Consejo de Investigaciones de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, comenzó a estudiar ciertas condiciones de trabajo, como luminosidad, fatiga, ruido, etc., y su relación con la productividad. 

 Los experimentos duraron tres años y los resultados fueron muy confusos: la productividad de los obreros en los locales experimentales (donde se modificaron las condiciones de luz, ruido etc.) era casi igual que a la de aquellos que trabajaban en condiciones normales.
En 1927, se seleccionó a un grupo de seis empleados para continuar la investigación, a los cuales se les informó que participarían en un importante experimento destinado a mejorar las condiciones de trabajo de todos los empleados de la fábrica. Posteriormente, fueron trasladados a un local pequeño donde eran observados por personal capacitado que registraba con la mayor meticulosidad, no sólo la productividad y las condiciones de trabajo sino también su estado de ánimo, sus comentarios, sus relaciones interpersonales, etcétera. 

También se observó su salud física; mediante una serie de entrevistas personales, se averiguaron pormenores de su vida privada. Durante 18 meses se realizaron investigaciones cambiando la jornada de trabajo y los descansos. Además, se les daba almuerzo gratuito. Todo ello produjo un aumento de la productividad.
Intervención de Elton Mayo. En 1928 se contrató al Psicólogo Elton Mayo, que trabajaba en la Escuela Superior de Administración de la Universidad de Harvard para que se hiciese cargo de la investigación junto con F. J. Roethlisberger y W. Dickson, quienes efectuaban los estudios en Hawthorne.

Experimento 1 
1. Mayo ordenó que todas las mejoras implantadas fueran anuladas. 
2. Resultado: Todos los investigadores quedaron sorprendidos, ya que pensaban que la productividad se reduciría, pero sucedió todo lo contrario. 
3. Opinión de Mayo. El factor fundamental para explicar los resultados era de carácter “Psicológico”. El aumento de la productividad se debía a que se había persuadido a los obreros para que colaboraran y se les
había convencido de la importancia del experimento. 
4. Interrogatorio a los empleados. Posteriormente Mayo ordenó que se preguntara a los empleados a qué atribuían ellos el aumento de la productividad. 
5. Respuesta de los empleados. Ellos habían sido invitados al experimento, lo cual representaba una distinción (tal como Mayo lo pensó). Además, se había evitado la presencia de los capitanes que les infundían temor y seguían prácticas muy desagradables. Esto sorprendió a Mayo, ya que le habían informado que la Western Electric tenía un magnífico sistema de supervisión, por lo que decidió llevar a cabo un segundo experimento: entrevistar a los empleados de la planta de la Western Electric Co. en Hawthome, que en aquel entonces contaba con más de 40.000 obreros.


Experimento 2
Comenzó la investigación con cerca de 22.000 obreros. El experimento se desarrolló bajo la técnica de “Entrevista”. Ésta se llevó a cabo mediante preguntas y respuestas. Se descubrió rápidamente que, en esa situación, ese tipo de entrevista era útil puesto que los trabajadores deseaban hablar, hablar y hablar con libertad, bajo el sello del secreto profesional.

 Utilización de la entrevista 
Mayo dijo, refiriéndose a este tipo de entrevista: “La experiencia misma era desacostumbrada: existen pocas personas en este mundo que hayan encontrado a alguien inteligente, atento y ansioso de escuchar sin interrupción todo lo que él o ella tiene que decir.” Fue necesario adiestrar a los entrevistadores para escuchar y, por lo mismo, se elaboraron guías generales para realizar la entrevista. Al concluir la investigación se comprobó que los empleados abrigaban profundos rencores contra la organización y, fundamentalmente, contra 105 supervisores. 

Conclusión 
Los sentimientos, estados de ánimo y factores subsecuentes ejercen una influencia decisiva sobre la productividad. Con frecuencia, el hombre tiene una conducta ilógica e irracional. Según Elton Mayo y colaboradores, los obreros no estaban en condiciones de detectar las causas de su descontento y, por lo tanto, durante la entrevista era necesario ayudarlos a determinarlas, porque muchas de estas causas se debían a las particularidades de su carácter, a las relaciones con su familia y a otras circunstancias. 
Se descubrió que la entrevista servía de terapia, porque la gente se desahogaba hablando de su problema y lograba una “Descarga emocional” que “Calmaba tensiones emocionales”. El experimento demostró que junto con los sentimientos personales existen “Actitudes grupales”. Fue precisamente uno de los colaboradores de Mayo, Lloyd Warner, quien indicó que las actitudes no están aisladas y que, por lo mismo, no se debe estudiar el ánimo de los obreros por separado, pues éstos “No son simplemente individuos, sino miembros de determinado grupo, dentro del cual se forman las reglas de relaciones mutuas”. 

Experimento 3 
En otro experimento realizado en noviembre de 1931, Mayo se dedicó a observar las variaciones de la productividad con relación a los incentivos económicos. Descubrió que: 

1.    Tenían muy poca repercusión sobre la productividad. 
2.    Los obreros mantienen una estrecha relación entre ellos. Ni las relaciones formales de autoridad y de colaboración ni los incentivos son los que determinan la conducta, sino que surgen relaciones espontáneas de amistad entre los miembros, muy independientes de las prescripciones oficialmente establecidas. Los obreros no están desorganizados, sino que constituyen grupos sociales muy estrechamente relacionados que determinan la conducta individual y que establecen normas y valores. 

Grupos formales e informales 
En este experimento, Mayo observó que los obreros despreciaban a los que transgredían las pautas establecidas, ya sea que trabajaran de más o de menos, y que no era la acción de los individuos la que modificaba el nivel de productividad, sino la actitud espontánea del grupo social.
En sus conclusiones, Mayo subraya los conceptos de grupos formales e informales:

a. La categoría "Grupo formal” incluye al personal y sus relaciones reglamentariamente establecidas en cualquier organización industrial, comercial, estatal, militar, etcétera.
b. La categoría grupo informal se refiere a las agrupaciones espontáneas basadas en la simpatía, la amistad, la comunidad de intereses y rasgos comunes de carácter. Estos grupos pequeños establecen sus líderes, costumbres, reglas, obligaciones y hasta sus rituales. Sus relaciones dependen de la cohesión que, entre sí, guarden los integrantes del grupo.

Limitaciones de los experimentos de Mayo 
Primera. Pretendió solucionar todos los problemas de la industria atendiendo únicamente al individuo, a los pequeños grupos y a la comunicación de las entrevistas. Olvidó la importancia que tienen los procesos técnicos para originar el trabajo, los cuales, a su, vez, habían sido sobre-valorados por el taylorismo.
Segunda. No considera que el tipo de estructura de la empresa condicione el comportamiento de sus miembros. 
Tercera. Olvida la gran influencia que ejercen los sindicatos sobre el comportamiento organizacional.
Cuarta. Descubrió que variables culturales como clase social, religión raza, etc., afectan el trabajo, pero no llegó a analizarlas a fondo y con mayor criterio científico.


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